43 años del CEJIS, por los Derechos Humanos y la construcción de otro Estado

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El 1 de julio de 1978, el jesuita y abogado español, Miguel Parrilla, y la abogada argentina Susana, Chiarotti Boero, en un contexto de restricciones democráticas, fundaron una pequeña oficina de asesoramiento y patrocinio jurídico: el Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS), que apostó y apuesta por la defensa de los Derechos Humanos desde el uso alternativo del derecho, un instrumento de lucha en favor de los sectores más vulnerables.

Durante más de cuatro décadas, el CEJIS transitó del asesoramiento a la Asamblea de Derechos Humanos de Santa Cruz, la defensa de arrestados sin pruebas, trabajadores campesinos explotados, comunidades indígenas despojadas de sus tierras y la denuncia por la violación de los Derechos Humanos, a acompañar a los pueblos y comunidades indígenas en el proceso de demanda, saneamiento y titulación de más de 11 millones de hectáreas y en el proyecto de transformación de las estructuras políticas, sociales y económicas de Bolivia, a partir de una Asamblea Constituyente que dio nacimiento al Estado Plurinacional.

Este 1 de julio de 2021, el CEJIS conmemora 43 años de una militancia inalterable por los Derechos Humanos y la construcción de otro Estado.

En 2008, el país vivió una de las peores crisis políticas en su historia democrática. Corrían tiempos de debate constituyente, de negación del carácter plural de la sociedad boliviana y de vulneración de los Derechos Humanos de los campesinos e indígenas en el oriente del país. Tiempos de una extrema polarización y violencia; periodo en el que instituciones defensoras de Derechos Humanos que acompañan y acompañaban las reivindicaciones de estas organizaciones fueron violentadas por cumplir con su labor.

Durante las jornadas violentas de septiembre de ese año, el martes 9 a las 6:30 p.m., un grupo de integrantes de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) embistió el portón y la valla del edificio de CEJIS, destrozando completamente las instalaciones e incendiando un tercio de la biblioteca y centro de información “Miguel Parrilla”. Este acto violento fue parte del ataque sistemático a la institución en las regiones en las que acompañaba jurídica y técnicamente las demandas territoriales de los pueblos indígenas.

En ese contexto, en 2009 se pintó el mural Paz y Unidad del autor Ricardo Usnayo. La obra es resultado del concurso mural “contra el racismo” organizado en 2008 por la Fundación Solón, a partir de los conflictos que vivió el país durante ese año. El mural fue ofrecido a CEJIS, que acogió la obra para ser plasmada en la valla que fue destrozada por la UJC, como un acto de reivindicación al trabajo institucional por la defensa de los Derechos Humanos, así como a la necesidad de profundizar la construcción de un Estado en el que se reconozcan y respeten la diversidad, la pluralidad y los Derechos Humanos.

En conmemoración de los 43 años de vida institucional del CEJIS, el mural fue restaurado por Jonathan Salvador, Cristhian Heredia y Milton Jairo Panozo, como un acto de reafirmación del compromiso de trabajo militante por la promoción y defensa de los Derechos Humanos y la construcción de otro Estado. En el actual escenario de polarización que atraviesa el país, así como ocurrió en 2009, el CEJIS apuesta por la paz y la unidad de los bolivianos como la única vía para construir una sociedad justa e incluyente, donde se respeten y ejerzan los Derechos Humanos, individuales y colectivos.

CEJIS, 43 años por los Derechos Humanos y la construcción de otro Estado.