En Oruro, indígenas buscan garantizar la soberanía y seguridad alimentaria con la construcción de galpones forrajeros

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Se construyeron 55 galpones en 28 comunidades indígenas. Foto: Navegador Indígena.

Los habitantes de Jach’a Marka Tapacarí Cóndor Apacheta, en Oruro, construyeron 55 galpones que les permitirán guardar el forraje para alimentar a su ganado durante el invierno y de esta manera garantizar la producción, soberanía y la seguridad alimentaria en sus comunidades.

“En este territorio ha cambiado el clima y puede que en estos días caiga la nevada. Nuestro ganado se alimenta con verde entre enero y abril, pero no en estos meses. Ahora almacenamos (el forraje) en estos galpones donde la lluvia o la nevada no lo hecha a perder, porque es peligroso dar el alimento podrido a nuestros animales”, explicó la exautoridad de la Marka, Gumercindo Gabriel.

El territorio de Jach’a Marka Tapacari Cóndor Apacheta se ubica entre los municipios de Pazña y Antequera del departamento de Oruro. Cuenta con más de 9 mil habitantes que en su mayoría se dedican a la producción de queso, leche y derivados lácteos, que son comercializados en las mismas comunidades y en la ciudad de Oruro.

Los galpones que se construyeron en 28 comunidades del territorio tienen el objetivo de garantizar la soberanía y seguridad alimentaria de las familias, en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030; 45 galpones se construyeron como parte del proyecto Navegador Indígena que se ejecuta en Bolivia a través del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (Cejis) con el financiamiento de la Unión Europea; y otros 10 por el Gobierno Municipal de Pazña.

De acuerdo con la coordinadora del proyecto, Ángela Agreda, los galpones permitirán a los pobladores conservar en buen estado el forraje para alimentar al ganado durante la época de invierno, y de esta forma su producción no se verá afectada, así como los ingresos que perciben por la venta de los lácteos.

“Lo que se busca es la integralidad, porque no solo es la construcción de los galpones y la garantía de que la producción y la alimentación no se verán afectados; sino también está la revalorización del idioma quecha y la capacitación en derechos humanos y derechos de los pueblos indígenas enmarcados en la Agenda de Desarrollo Sostenible”, explicó Agreda.

Por su lado, la comunaria Lidia Sequeiros aseguró que el trabajo de construcción se realizó a través del ayni, costumbre que se tiene en el pueblo indígena, puesto que familias ayudaron a otras familias en la construcción; mientras que Ricardo Humerez, de la comunidad Vila Cota, manifestó que la seguridad alimentaria no solo está dirigida a las personas, sino “todo es una cadena y nosotros tenemos una relación con los animales en esa cadena; en esta experiencia de construir los galpones, le estamos dando la seguridad alimentaria al ganado lechero”, aseguró.

La construcción de los galpones comenzó el 2017 y concluyó el 2019.