Jóvenes indígenas emiten un manifiesto que pone énfasis en la consolidación del territorio y la recuperación de sus identidades

711
El Encuentro Nacional de Jóvenes congregó a más de 80 jóvenes deL Chaco, Chiquitania, Amazonia Norte y Amazonia de Bolivia.

Los más de 80 jóvenes, mujeres y hombres, de los pueblos indígenas del Chaco y Chiquitanía de Santa Cruz y de la Amazonía Norte y de la Amazonía Sur del Beni emitieron un manifiesto de nueve puntos en los que reivindican la recuperación de sus identidades a partir de sus organizaciones, la educación e idioma; así como en la consolidación y el cuidado de los territorios que recuperaron sus abuelas y abuelos y sus padres.

“Somos jóvenes indígenas Chácobos, Chiquitanos, Cavineños, Ese Ejjas, Guaraníes, Mojeño ignacianos, Mojeño trinitarios, Movimas y Tacanas que representamos a nuestros pueblos y organizaciones y en ese marco, nos anima y nos alienta un espíritu reflexivo y propositivo para emprender un proceso de fortalecimiento a nuestras organizaciones desde las comunidades, los territorio, los pueblos, a partir de nuestro ser y nuestra identidad de jóvenes indígenas”, indican en documento.

El manifiesto se emitió como resultado del Encuentro Nacional de Jóvenes indígenas que se desarrolló entre el 6 y el 8 de diciembre en Santa Cruz, en el que las delegaciones de jóvenes analizaron temas referidos, precisamente, a tierra y territorio, organización, autonomías indígenas, el Censo 2022, la gestión territorial que se desarrolla en tus territorios, derechos territoriales y ambientales, y la relación del género con el acceso y disposición de los bienes naturales comunes, entre otros.

Las y los jóvenes manifestaron la necesidad de recuperar y conocer su historia para que las nuevas generaciones de líderes no olviden quiénes son y de dónde vienen, por lo que demandaron a sus organizaciones “apoyen la investigación y publicación de la verdadera historia del movimiento indígena contada desde los que la vivieron”; así como exigieron a las dirigencias actuales “coherencia histórica” en sus acciones para unificar al movimiento indígenas de las tierras bajas del país.

De la misma forma, en el documento reconocieron su descendencia como indígenas, así como la historia que esto conlleva en la defensa de los derechos humanos y colectivos conquistados por las y los ancianos de sus comunidades. “Somos indígenas y no campesinos, somos diversos con identidades cosmovisiones, modos de vida propios y vivimos en comunidades en nuestros territorios”. En ese sentido, señalaron que las y los indígenas que habitan en las ciudades continúan siéndolo; pero, sin embargo, reconocieron que muchos de los jóvenes que se encuentran en las áreas urbanas sufren situaciones de discriminación, que los lleva a “esconder o negar su identidad”.

“Creemos que desde la comunidad se debe educar en el orgullo de nuestras raíces y nuestra identidad [y] debe ser debatido al interior de nuestras organizaciones”, indican en lo referido a Identidad.

Igualmente, las delegaciones se refirieron al uso del idioma indígena, al que se definieron como el principal identificativo identitario por el que expresan saberes, conocimientos y cosmovisiones. Sobre este tema, en el manifiesto demandaron impulsar “la reapropiación de los ILC (Institutos de Lengua y Cultura), de las normales superiores y de la Universidad Indígena recuperando el objetivo principal por el que nacieron estas entidades, orientado a fortalecer a los pueblos indígenas, sus procesos socio-territoriales, sus identidades e idiomas”.

“El desafío es seguir incidiendo en la parte orgánica, en los espacios de decisiones y con las políticas públicas para ir cumpliendo con la visión con la que se creó nuestra organización indígena. Falta la titulación de tierras, pero sobre todo la defensa de nuestro territorio que las tierras bajas hemos venido sufriendo, en especial con las petroleras y los avasallamientos que han sido temas que se ha tocado en estas tres jornadas”, indicó Dedé Yarigua, miembro de la delegación del Territorio de la Autonomía Indígena de Charagua Iyambae, de Santa Cruz.

Censo 2022

Durante el debate, las delegaciones de jóvenes expresaron su preocupación por la forma en la que se plantearía la pregunta sobre autoidentificación indígena en el Censo de Población y Vivienda que se realizará en 2022, puesto que en el Censo de 2012 –según mencionaron– esta habría incidido en que 2.8 millones de las 10 millones de personas censadas se autoidentifiquen como pertenecientes a uno de los pueblos o naciones indígenas reconocidos en la Constitución Política del Estado.

Por ello, en el manifiesto observaron la necesidad de trabajar una propuesta desde las organizaciones indígenas para el Censo de Población y Vivienda que el Gobierno Nacional proyecto para 2022, debido a que hasta el momento no se estaría contemplando este tema en las agendas indígenas, ni mucho menos desde las instancias estatales.

“Como jóvenes existe la necesidad de tomar parte activa en las estrategias de reafirmación de la identidad indígena en el contexto del Censo [y] hay que trabajar diferentes estrategias orgánicas orientadas a la reafirmación de la identidad indígena por parte de las organizaciones y autoridades comunales, socializando la importancia de la identidad indígena y de ser censados en el territorio y plantear la posibilidad de la doble residencia”, manifiestan.