La ciencia dice: Más bosques indígenas, menos cambio climático

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Alain Muñoz/CEJIS, 10 de diciembre.- Un estudio científico reciente estableció que el manejo indígena de bosques mitiga radicalmente el cambio climático, por lo que debería ser una estrategia central para abordarlo. Los bosques indígenas del mundo podrían evitar emisiones equivalentes a casi 30 veces más que las emitidas anualmente por todos los vehículos de pasajeros del planeta. Sin embargo, las sociedades y los Estados lo obstaculizan de varias maneras.

La posición que la Confederación de Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) llevó a la cumbre climática de Lima incluye el reconocimiento que “la libre determinación de los Pueblos Indígenas, ayuda a la humanidad”. Además, “que las políticas y proyectos, en sus territorios,  deben adecuarse a los derechos, cosmovisiones, y  propuestas Indígenas”.

Solo así los indígenas podrían conformar su propio Gobierno, de acuerdo a sus “usos y costumbres”, siguiendo la jerga de la política boliviana vigente. A su vez, un Gobierno Indígena Propio, posibilitaría que sus bosques sean efectivamente “gobernados” o manejados como lo han hecho ancestralmente.

Finalmente, solo con esa condición, las poblaciones indígenas amazónica podrían mitigar esos más de dos mil millones de toneladas de carbono, conservando más de cinco millones de hectáreas de bosques en sus territorios, que ofrecen en su propuesta  a la cumbre climática limeña.

 

¿La ciencia respalda a l@s indígenas?

La investigación científica más avanzada disponible lo confirma, según un estudio presentado en julio de 2014. El título del estudio se puede traducir como: “Asegurar derechos para luchar contra el cambio climático” (Securing Rights, Combating Climate Change. How Strengthening Community Forest Rights Mitigates Climate Change). Se puede acceder al informe completo, sólo disponible en inglés en http://www.wri.org/securingrights.

El estudio usó nuevos datos de mapeo de alta resolución para analizar 14 países con alta proporción de bosques, en relación con su territorio. Entre otros: Brasil, Indonesia, Colombia, y Bolivia.

Se considera que el estudio es el análisis más completo realizado hasta ahora, que vincula el reconocimiento legal y la protección gubernamental de los derechos indígenas sobre sus bosques, con las reducciones de la contaminación de carbono.

Según el estudio, si los gobiernos mejoran y hacen cumplir los derechos forestales de comunidades indígenas y tradicionales, éstas logran evitar la destrucción de bosques en mayor porcentaje. Al deforestar ilegalmente, taladores, empresas, y colonos contaminan la atmósfera con el carbono almacenado en los bosques.

El estudio mostró que las tasas de deforestación en bosques de comunidades indígenas y tradicionales son mucho más bajas que en otros. En la Amazonía boliviana, por ejemplo, es 6 veces menor que en el resto. En cambio, en la Amazonia brasileña, es casi el doble: 11 veces menor. En el Petén guatemalteco, es aún más: 20 veces menor; mientras que en una parte del Yucatán mexicano, es desproporcionado: 350 veces menor.

Sólo en el Brasil, el manejo indígena de bosques podría evitar la misma cantidad de dióxido de carbono que la emitida por toda América Latina y el Caribe durante tres años, encontró el estudio. Equivale a 12 mil millones de toneladas de dióxido de carbono, dice el estudio.

Internacionalmente, los pueblos indígenas y comunidades rurales de todo el mundo podrían evitar emisiones equivalentes a casi 30 veces más que las emitidas anualmente por la totalidad de vehículos de pasajeros del planeta (casi 38 mil millones de toneladas de carbono), comparó el estudio.

“Debemos prestar atención a esta importante, aunque a menudo ignorada, estrategia para abordar el cambio climático”, comentó el Dr. Andrew Steer, Presidente y CEO del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés).

El WRI publicó el estudio junto a la Iniciativa Derechos y Recursos (RRI, por sus siglas en inglés). Steer opina que el manejo indígena de bosques debería estar en el mismo nivel de atención y preocupación internacional que la eficiencia energética, por ejemplo.

“Es trágico que esto no ha sido completamente adoptado aún como una estrategia central de mitigación del cambio climático”, dijo Andy White, Coordinador de la RRI.  “Si queremos en serio la desaceleración del cambio climático, tenemos que tomar en serio el respeto a los derechos de los pueblos indígenas y comunidades locales a las tierras en las que viven y de las que dependen”, añadió.

Cinco medidas científicas clave

Para maximizar el potencial de mitigación del cambio climático de los bosques indígenas, el estudio recomienda a los gobiernos implementar cinco medidas clave. La primera es  otorgar a las comunidades indígenas el reconocimiento legal de sus derechos sobre sus bosques.

La segunda medida clave es hacer cumplir esos derechos, como con el mapeo de límites y la expulsión de invasores ilegales, por ejemplo. La tercera medida es asistencia técnica y capacitación, para que las comunidades indígenas mejoren el uso sostenible de sus bosques y su acceso a los mercados.

La cuarta medida clave es que las comunidades indígenas decidan sobre las inversiones que afecten a sus bosques; y la quinta es compensarlas por los beneficios climáticos y de otro tipo que brindan sus bosques.

Además, el manejo indígena de sus bosques permite a los gobiernos lograr varios objetivos al mismo tiempo: mitigar el cambio climático, conservar bosques naturales, y mantener las fuentes de subsistencia de sus ciudadan@s indígenas, garantizando su calidad de vida.

 

¿Qué harán l@s políti@s?

El Territorio Indígena Monte Verde se encuentra en la región de Bolivia con mayor deforestación. Los últimos años, alcanzó 300 mil hectáreas anuales en todo el país. Así coinciden varias fuentes, tanto oficiales como independientes y académicas.

En Brasil, el que originalmente era el mismo ecosistema de Monte Verde, luce completamente deforestado a simple vista, en imágenes satelitales. Cualquier viaje por la zona permite ver que fue reemplazado por mono-cultivos de soya que se extienden hasta el horizonte. Por simple inspección ocular, el ecosistema donde está el Territorio Indígena Monte Verde, en Bolivia, sigue la misma tendencia que su par del Brasil.

“¡La solución son bosques manejados por indígenas, mediante Gobiernos autónomos, reconocidos,  respaldados, y promovido por el Estado!”, vienen diciendo desde hace décadas los científicos sociales que trabajan con ellos.

Ahora lo confirman los científicos naturales, amparados por el mejor conocimiento disponible y modernas técnicas de investigación. Entre ellas, poderosos sistemas de computación capaces de procesar datos masivos de decenas de países. Igualmente, con capacidad gigantesca para procesar imágenes satelitales o simular complejos procesos climáticos.

Lo que sabían los indígenas ancestralmente, e intuyeron los científicos sociales que trabajan con ell@s, ahora lo confirma la más avanzada investigación científica convencional. La pregunta es: ¿significará algo para l@s polític@s?… ¿Harán algo al respecto?…

Alain Muñoz, periodista e investigador