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La celebración de los 45 años del CEJIS reúne a líderes históricos y a autoridades indígenas

El Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS) conmemoró sus 45 años con una actividad central que reunió a líderes históricos de tierras bajas, jóvenes dirigentes, autoridades de territorios indígenas, exdirectores de la institución y actuales miembros y trabajadores. El evento sirvió para reafirmar su compromiso en la defensa por los derechos humanos y los derechos colectivos, así como reconocer esa misma postura en los actuales liderazgos de tierras bajas.

Líderes y lideresas históricos de tierras bajas llegaron desde distintos territorios para participar de la actividad, realizada el pasado 7 de julio, y recibieron reconocimientos a su aporte en la defensa de las luchas de sus pueblos. A la vez fueron destacadas las organizaciones indígenas, cuyos dirigentes también participaron de esta celebración, y en algunos casos retribuyeron con otros regalos al CEJIS.

Los asistentes pudieron ver una exposición de mapas entre los que reconocieron sus propios territorios indígenas, con títulos emitidos y consolidados. Pero la celebración habría estado incompleta de no ser por la tamborita que fue un presente de la nación monkoxi de Lomerío.

Los oradores

A nombre del Directorio del CEJIS, al momento de inaugurar la actividad, Marisol Solano resaltó el acompañamiento de la institución a los pueblos indígenas “no solo desde el escritorio o como acompañamiento ejecutivo”, sino identificándose con sus reivindicaciones y caminando junto a las comunidades, incluso literalmente en su participación en varias marchas indígenas.

Marisol Solano, presidenta del Directorio del CEJIS

Entre los invitados a entregar unas palabras estuvo Hugo Salvatierra, quien formó parte de la institución durante la década de 1980 y participó de los primeros pasos del CEJIS en el periodo final de las dictaduras militares y durante la “inestable democracia naciente”. Hizo memoria de los fundadores de la institución, a quienes señaló como personas con una mirada humanista de los sectores vulnerables en el país, enfoque que luego fue alimentándose de los derechos humanos.

Salvatierra dijo que, a nivel económico, la situación era de sobreexplotación de la mano de obra de miles de familias del occidente que eran trasladadas a la cosecha de algodón y la zafra de caña de azúcar bajo condiciones de servidumbre.

“Los empresarios los trajeron… los hacían trabajar, a hombres, mujeres y niños. Los trajeron en masa. No eran invasores, aquí los trajeron para explotar su mano de obra”, dijo Salvatierra. A la vez hizo un parangón con las condiciones de servidumbre a las que fueron sometidos los pueblos indígenas de tierras bajas en las haciendas y latifundios.

El CEJIS nació a la vida institucional en 1978. En la década de los 80, concentró su trabajo en la defensa de derechos de comunidades y sindicatos campesinos y de los asalariados agrícolas de la incipiente agroindustria, incluidos entre ellos las familias de la zona guaraní. Es en ese momento que los miembros del CEJIS se preguntan si la defensa de los derechos laborales era el camino adecuado para “los colectivos con historia, lengua y formas de organización propias”.  

Marisol Solano, Hugo Salvatierra, José Bailaba, Bertha Bejarano y Miguel Vargas en la testera durante el coloquio

Desde Argentina, la cofundadora del CEJIS Susana Chiarotti, ahora integrante del Comité de Expertas en Seguimiento a la Convención Belém do Pará de la OEA, se conectó por Zoom para rememorar cómo comenzaron, junto a Miguel Parrilla, en la primera oficina en la iglesia La Merced, con asesoramiento jurídico a personas vulneradas en sus derechos humanos.

Charotti recordó la defensa a una comunidad del Abapó Izozo que veía en peligro sus tierras, la asistencia a niños en conflicto con la ley, los llamados “palomillos”, el apoyo a los sectores de cosechadores de algodón y zafreros para proponer una norma laboral, y la propuesta de reforma agraria en la que trabajaron junto con Xavier Albó y Silvia Rivera Cusicanqui.

La historia del CEJIS dice que la Marcha Indígena por el Territorio y la Dignidad hizo que se reorientara por el asesoramiento jurídico en el ejercicio de los derechos territoriales. En el año 2006, asumió la defensa de los derechos ligada a la consolidación de los derechos indígenas y la gestión territorial, identificando a la vez las amenazas y violaciones a la propiedad colectiva de la tierra.

A tu turno, el exdiputado indígena José Bailaba destacó la lucha por la defensa de los derechos humanos y de los derechos colectivos que desarrolla el CEJIS, aún con el ímpetu “bochinchero” de algunos de sus miembros como en su criterio lo fue su exdirector Alejandro Almaraz. Para el exdirigente, “lo que está mal, está mal, y hay que decirlo”.

Visitantes observan los mapas de territorios indígenas de tierras bajas

La asambleísta departamental Bertha Bejarano agradeció el acompañamiento del CEJIS en las marchas indígenas y recordó que sus oficinas fueron quemadas en Trinidad, y ella misma acosada políticamente autoridades del gobierno en su momento. “Yo he conocido al CEJIS desde el 96, me colaba a mi hermano mayor Sixto, que fue dirigente, me iba tras de mi hermano porque quería conocer y por pelear un espacio del territorio… Yo considero al CEJIS como aliado estratégico del movimiento indígena”, dijo la líder histórica.

Yo considero al CEJIS como aliado estratégico del movimiento indígena. Berta Bejarano.

Para finalizar las intervenciones, el director ejecutivo del CEJIS, Miguel Vargas, explicó el Plan Estratégico Institucional 2023-2027 que se reafirma en apoyar la Gestión Integral de los Territorios Indígenas; la consolidación de los gobiernos propios de los pueblos indígenas a partir de las autonomías indígenas de base territorial; la rearticulación y el fortalecimiento organizativo; y, la defensa y promoción de los derechos humanos con atención en los derechos de poblaciones vulnerables.

En sus 45 años de vigencia, el CEJIS mantiene su identidad como actor independiente que propugna cambios estructurales en el país y apuesta por la realización de los derechos colectivos de los pueblos indígenas y de otros sectores sociales vulnerables.

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